En Guatemala, un país en el que coexisten territorios con una enorme riqueza cultural, agrícola y paisajística, lugares en los que se desarrollan grandes proyectos turísticos, persiste una paradoja: las comunidades rurales, los pequeños agricultores y las Organizaciones de Productores Agrícolas (OPAs) se quedan al margen de esos flujos y cadenas de valor. Las brechas sociales son cada vez más evidentes, las oportunidades limitadas y los recursos no se distribuyen de una manera equitativa.
Ante ese panorama, EARTH Futures Desarrollo de Soluciones, que es parte del centro global de soluciones de la Universidad EARTH, tomó los más de cinco años de experiencia que tenían trabajando en el Occidente de Guatemala, para crear el Modelo de Agronegocios para la Aceleración de los Ecosistemas Territoriales (AMATE, por sus siglas en inglés).
“Hemos visto cómo muchas organizaciones no gubernamentales y fuentes de cooperación invierten en las OPAs o en emprendimientos bajo diferentes enfoques sociales por un tiempo determinado, sin embargo, muchas de estas inversiones quedan abandonadas cuando los proyectos terminan. Eso ha provocado un panorama bastante insostenible en el que, en lugar de fortalecer capacidades, se genera dependencia y no se desarrollan las habilidades para hacer sostenibles los proyectos a largo plazo, porque no existen estrategias ni articulación entre los distintos actores sociales”, cuenta José David Zelada, Coordinador de Acceso a Mercados del proyecto.
Bajo esta premisa, el equipo de EARTH Futures tomó los distintos modelos desarrollados a lo largo de su experiencia en Guatemala y los rediseñó en AMATE, con el propósito de fomentar la competitividad y crear puentes entre las OPAs y las oportunidades que el agroturismo puede generar. Para EARTH Futures, el desarrollo rural sostenible ocurre cuando territorio, actores y oportunidades avanzan juntos.
¿Y cómo se genera esa articulación?
El modelo trabaja en dos niveles simultáneamente: Por un lado, el Nivel de Emprendimiento fortalece a las OPAs a través de un proceso formativo de tres meses que incluye pensamiento estratégico, resiliencia productiva e innovación, bajo el enfoque característico y único de EARTH: el aprendizaje experiencial. Después de los tres meses, las OPAs participan en AgroConecta – Inversión de Impacto, un evento anual en donde cada organización tiene la oportunidad de presentar una propuesta de negocio ante un jurado de expertos y financistas, con la posibilidad de inversión.
El financiamiento no se distribuye de manera uniforme, sino que responde a la calidad, viabilidad y potencial de cada iniciativa, fomentando la competitividad. Al culminar AgroConecta, las OPAs recibirán acompañamiento y seguimiento a través de paquetes especializados para ejecutar su proyecto y, poco a poco, los emprendimientos más destacados se sumarán a las estrategias y a las rutas de la Red de Valor de Agroturismo.
El Nivel Ecosistema es el segundo eje transversal del proyecto, que articula actores de los sectores público, privado, académico y comunitario para coordinar esfuerzos y construir una visión compartida de desarrollo territorial que persista en el tiempo. Esta articulación toma forma en la Red de Valor de Agroturismo, un espacio de trabajo que busca conectar iniciativas y generar estrategias para posicionar al territorio con una oferta concreta de rutas agroturísticas, e incluso, con el posible diseño de plataformas digitales que sirvan para visibilizar los emprendimientos y para competir dentro del mercado global. El agroturismo impulsado por AMATE se sostiene sobre culturas mayas, agricultura ancestral, cosmovisión indígena, diversidad agrícola y capital natural.
Antes de escalar el modelo, el equipo de EARTH Futures Desarrollo de Soluciones realizó una prueba piloto con cuatro organizaciones de la región de Atitlán. Más allá del acceso a capital semilla, estas OPAs comenzaron a diversificar sus ingresos y a explorar nuevos nichos de mercado, incorporando herramientas de análisis financiero y toma de decisiones estratégicas que antes no formaban parte de su gestión cotidiana.
Entre el 2026 y el 2028, el Proyecto AMATE busca fortalecer a 40 emprendimientos rurales en el occidente de Guatemala, integrar al menos 24 de ellos a las estrategias de la Red y lograr un incremento promedio del 28% en sus ingresos. El objetivo es sentar las bases de un modelo que pueda sostenerse en el tiempo y replicarse en otros territorios de Guatemala o de otras regiones del mundo que se enfrentan al reto de crear sociedades más justas y horizontales.